Luz natural y tranquilidad en cada habitación.
El Hotel Edén dispone de 19 habitaciones, distribuidas entre dobles e individuales, todas exteriores y luminosas.
Las plantas 1.ª, 2.ª y 3.ª cuentan con balcones privados con vistas al pueblo, mientras que la 4.ª planta ofrece grandes ventanales que llenan las estancias de luz y vistas sobre el valle.
Aunque el edificio no dispone de ascensor, su tamaño acogedor y trato personal garantizan una estancia tranquila y auténtica en pleno centro.

Donde el tiempo se detiene
Quien se hospeda en el Edén siente que el tiempo corre a otro ritmo.
La luz entra por los balcones, el murmullo de la plaza acompaña los desayunos, y las noches se llenan de estrellas sobre el Valle de Aridane.
Cada rincón tiene algo que contar:
Una fotografía antigua en recepción, el eco de un idioma distinto, el sonido de una maleta bajando las escaleras de madera… todo aquí tiene alma.

























